La Justicia las responsabilizó por “homicidio culpable complejo” tras el incendio ocurrido el 7 de julio de 2024. El geriátrico no tenía habilitación vigente, aunque el MSP había constatado buen estado en su última fiscalización.
La Justicia condenó a la dueña de un residencial de Treinta y Tres y a una de sus empleadas por la muerte de diez adultos mayores en el incendio ocurrido la madrugada del 7 de julio de 2024. Las mujeres, de 48 y 30 años, fueron declaradas culpables por “homicidio culpable complejo” y recibirán una pena de cinco años combinando distintas modalidades de cumplimiento.
El fallo establece un año de prisión efectiva, seguido por un año de reclusión domiciliaria total, otro año de arresto domiciliario nocturno y dos años de libertad a prueba. Durante ese último tramo deberán presentarse semanalmente en una seccional policial y cumplir diez meses de trabajo comunitario por dos horas cada semana.
Tras la tragedia, el Ministerio de Salud Pública informó que el geriátrico no contaba con habilitación vigente y que había sido fiscalizado por última vez en marzo de 2024. En esa inspección, según el organismo, se constató “buen estado del lugar así como de los residentes”.
También señaló que previamente había recibido dos denuncias sobre el funcionamiento del establecimiento, las cuales fueron “diligenciadas”, y que el residencial cumplía con la normativa sobre cantidad de trabajadores de la salud requeridos para este tipo de instituciones. Luego del incendio, el MSP resolvió su cierre definitivo.
