Un colectivo de damnificados sostiene que varios clientes pagaron anticipos por trabajos que quedaron inconclusos o nunca comenzaron.
Un grupo de clientes denunció por presunta estafa a la empresa Orión Piscinas, radicada en Maldonado, y sostiene que el perjuicio económico acumulado podría rondar los US$ 700.000, según estimaciones realizadas a partir de decenas de casos con montos similares. Desde el colectivo aclaran que se trata de un cálculo aproximado y orientativo.
De acuerdo con los testimonios recabados y compartidos por Montevideo Portal, el esquema denunciado seguiría un patrón similar: promesas iniciales y asesoramiento técnico, solicitud de seña y pagos establecidos por contrato, y posteriormente demoras prolongadas, trabajos incompletos o directamente sin iniciar. Varios clientes también mencionaron dificultades en la comunicación cuando reclamaban avances en las obras.
El colectivo busca que el caso sea analizado por Fiscalía como un posible patrón de conducta y no únicamente como reclamos civiles aislados. Además, algunos afectados indicaron haber iniciado trámites ante Defensa del Consumidor.
Uno de los denunciantes, José Guisande, relató que contrató a la empresa en setiembre de 2024 para construir una piscina en Playa Verde, con un plazo de 90 días hábiles. Según afirmó, la obra no avanzó como estaba previsto.
“Cuando empezó a pasar el tiempo, le digo ‘vos no estás avanzando, no vas a terminar en tiempo, tenemos que rever el tema de los pagos’”, contó. De acuerdo con su versión, la respuesta fue: “No, José, vos seguime pagando”.
Guisande sostuvo que pagó gran parte del trabajo sin que la obra fuera completada. “Yo le pagué el 60% de la piscina y me hizo el 10%. Hizo el pozo y el piso y hasta ahí llegó”, afirmó.
El denunciante también señaló que posteriormente fue citado por la Policía tras una denuncia presentada por la empresa. Según relató, presentó el contrato y fotografías del estado de la obra.
Además, contó que recibió un nuevo contacto posterior. “Me llamó un abogado de él y me dijo ‘te quedás con la piscina’. Le dije ‘qué suerte’. Y me contestó ‘si me das más plata’”, aseguró.
El afectado indicó que finalmente terminó la piscina con otro proveedor y que debió endeudarse para hacerlo. “Yo me endeudé para hacer esta piscina. Estoy pagando dos veces”, sostuvo.
Según Guisande, el grupo de damnificados comenzó a formarse cuando aparecieron más casos similares. “Hoy tenemos un chat con 10 que estamos seguros, pero hablan de muchos más. El modus operandi es siempre el mismo”, afirmó.
