Diego Rodríguez arremete contra la Intendencia y exige medidas urgentes ante la violencia en la calle
El Analista en Comunicación Corporativa y dirigente político del Partido Nacional, Diego Rodríguez, sacudió el tablero con una propuesta explosiva: prohibir la actividad de los cuida coches en Montevideo, en medio de un clima creciente de malestar ciudadano por episodios de violencia y daños a vehículos.
“Ante tanto reclamo, ante tanta violencia y ante tanto hartazgo de la gente, es que queremos prohibir a los cuida coches, porque ni la Intendencia ni el Ministerio del Interior hacen su trabajo, y la situación ya no para más”, disparó Rodríguez. Y fue más allá: “Los vecinos están cansados de los malandras que nos azotan todos los días. ¿Qué es lo que va a pasar con la ciudadanía, con la gente de bien que paga sus impuestos y hace las cosas como corresponde?”.
El dirigente apuntó directamente contra lo que definió como una situación cotidiana de abuso en la vía pública. “No puede ser que vos estaciones pagando patente, pagando combustible, pagando tributos, y tengas que pedir permiso a un malandra que te viene a meter el peso y que te dice te va a salir muy caro si no me das una moneda, y volvés y tenés el vidrio roto”, sostuvo en entrevista con Canal 4.
Pero la propuesta no se queda solo en la prohibición. Rodríguez planteó que quienes hoy se desempeñan como cuida coches y quieran trabajar “de manera legal” deberían ser reinsertados en el mercado laboral por parte de la Intendencia de Montevideo, en un intento por dar una salida a la problemática social.
En su embestida política, también recordó declaraciones del Intendente Mario Bergara, señalando que no es una prioridad retirar a los cuida coches de las calles. A partir de eso, endureció el tono: “Yo represento a la gente de bien; si el Frente Amplio representa a los malandras que te rompen un vidrio, te rayan el auto, se tendrán que hacer cargo”.
El planteo surge en un contexto caliente, con denuncias reiteradas de vecinos que aseguran haber sufrido roturas de vehículos y situaciones intimidatorias en distintos barrios de la capital, alimentando un fuerte debate de la agenda política y social de Montevideo.
