La exsecretaria de Derechos Humanos sostuvo que nunca recibió observaciones sobre su gestión y planteó que la filtración de los audios podría estar vinculada a funcionarios cesados de la dependencia.
La exsecretaria de Derechos Humanos de Presidencia, Collette Spinetti, rompió el silencio tras su cese y aseguró que fue víctima de una “persecución”, al tiempo que cuestionó la decisión del Poder Ejecutivo de apartarla del cargo.
En una entrevista con Arriba Gente, Spinetti afirmó que durante su gestión nunca recibió observaciones sobre su desempeño y sostuvo que detrás de su salida existió una operación impulsada por personas vinculadas a la Prosecretaría de Presidencia y a la propia Secretaría de Derechos Humanos.
La exjerarca también se refirió a la filtración de los audios en los que insultaba a dirigentes del Frente Amplio, entre ellos el Ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, el subsecretario Federico Graña y la senadora Constanza Moreira. Según dijo, esos registros podrían haber sido divulgados por personas que fueron cesadas de la Secretaría por pérdida de confianza.
Respecto a ese episodio, señaló que habló con los involucrados y les ofreció realizar una disculpa pública, aunque aseguró que le respondieron que no era necesario.
Spinetti manifestó además que no comprende los motivos de su destitución. Indicó que, tras la polémica de los audios, recibió el respaldo del Secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y del Prosecretario Jorge Díaz. En cambio, afirmó que el Presidente Yamandú Orsi no respondió los llamados que le realizó.
Sobre la comunicación oficial de su salida, explicó que un adjunto de la Prosecretaría y un funcionario de su oficina le informaron que el motivo era una “reestructura”.
Como reflexión personal, Spinetti planteó otra hipótesis sobre su cese. Señaló que, con la presidencia pro tempore del Mercosur asumida por Uruguay, ella habría pasado a ocupar el rol de alta autoridad en materia de Derechos Humanos. “Es mi lectura individual”, aclaró, antes de expresar que considera que el gobierno “no quería que una mujer trans estuviera ahí”.
Los audios a los que hizo referencia fueron difundidos en abril por el programa de streaming Hacemos lo que podemos. El más cuestionado fue aquel en el que calificó a Civila y Graña como “machirulitos gay”, entre otros términos.
La gestión de Spinetti también estuvo marcada por otras controversias, entre ellas la desvinculación de integrantes de su equipo, la designación de una expareja como adjunto en la Secretaría y las críticas generadas por una performance drag realizada durante una actividad sobre diversidad en la Torre Ejecutiva.
Tras su salida, Presidencia resolvió cesar también a la secretaria de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, Alejandra Casablanca, unificar ambas dependencias y designar al frente de la nueva estructura a Iliana Da Silva, quien hasta entonces se desempeñaba como Subdirectora de la Secretaría de Comunicación de Presidencia. Además, el Poder Ejecutivo dio por concluida la investigación administrativa que pesaba sobre Casablanca por una denuncia de presunto acoso y violencia laboral.
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