Desde su partida del aeropuerto de Carrasco entre aplausos hasta la gran final, la representante uruguaya se convirtió en una de las figuras más comentadas del certamen.
El paso de la uruguaya Ana Claudia González por Reina Hispanoamericana no ha pasado desapercibido. Desde su emotiva salida en el aeropuerto, con la banda cruzándole el pecho y la ilusión intacta, acompañada de una gran producción audiovisual, hasta esta noche decisiva en la que se celebrará la final, su participación ha generado repercusión constante en redes y entre los missólogos.
Con la dirección nacional de CNB Uruguay, cada una de sus apariciones fue motivo de comentario. Sus looks, cuidadosamente seleccionados, recibieron elogios tanto del público como de especialistas en certámenes de belleza. Vestidos de gala, estilismos de impacto y una imagen pulida consolidaron una propuesta estética coherente y poderosa.
Pero no fue solo cuestión de vestuario. La presencia escénica de Ana Claudia, su porte firme, la elegancia en pasarela y la expresión corporal segura fueron destacados como puntos fuertes de su desempeño. En cada salida, dejó en claro que llegó con la determinación de hacer sentir la presencia de Uruguay en el escenario
Uno de los momentos más celebrados fue su entrevista con el jurado. Allí, lejos de limitarse a respuestas protocolares, se mostró auténtica y emocionada. En redes sociales se multiplicaron los comentarios que resaltaban cómo se lució en esa instancia clave. Durante la charla, expresó que estaba cumpliendo un sueño al tener la oportunidad de dar a conocer más a Uruguay ante el mundo hispanohablante.
La gran final
Esta noche será la definición. La final podrá seguirse a través de las plataformas digitales de Reina Hispanoamericana y/o Promociones Gloria, organizadora del certamen.
El camino ya está hecho. El nombre de Uruguay volvió a resonar con fuerza en el escenario internacional.
