La Junta Departamental derogó la ordenanza que regulaba la actividad desde 2004. El decreto fue aprobado solo con los votos del Partido Nacional, mientras el Frente Amplio votó en contra y el edil colorado no estuvo en sala.
La Junta Departamental de Colonia del Sacramento resolvió este lunes derogar la ordenanza vigente desde mayo de 2004 que regulaba la actividad de los cuidacoches en el departamento. En los hechos, la decisión implica la prohibición de la actividad en la vía pública.
El proyecto fue aprobado únicamente con los votos del Partido Nacional. La bancada del Frente Amplio se opuso y el único edil colorado no se encontraba en sala al momento de la votación.
El edil nacionalista Julio Basanta, impulsor de la iniciativa, sostuvo que la normativa derogada era “ilegítima” porque “atribuía la seguridad y la vigilancia de los vehículos a los cuidacoches”. “Eso corresponde al Ministerio del Interior, no a la intendencia”, afirmó. Además, entendió que la ordenanza colisionaba con el artículo 361 del Código Penal, que sanciona faltas vinculadas a la solicitud abusiva con acoso o coacción en espacios públicos.
La disposición eliminada había creado un registro oficial, integrado actualmente por 21 personas, y asignaba cuadras específicas a cada cuidador.
En la exposición de motivos, el proyecto señala que la prohibición general “despeja las dudas sobre la actividad de tales sujetos en la vía pública y otorga certeza al control y vigilancia de los espacios públicos”, al tiempo que advierte sobre el riesgo de que la práctica derive en situaciones “más peligrosas y repudiables”, como, según expresa, ocurre en Montevideo y otras ciudades.
Cuestionamientos del Frente Amplio
Desde la oposición, la coordinadora de la bancada frenteamplista, Mónica Rivero, criticó la decisión por generar “un vacío” legal. “Ellos no van a dejar de estar ahí”, advirtió, al señalar que ahora ejercerán la actividad sin registro ni marco normativo.
Rivero reconoció que en Colonia del Sacramento se han registrado inconvenientes y disturbios entre cuidacoches, pero consideró que la ordenanza requería actualización y mayores controles, no su eliminación. “Habría que haberle hecho algún tipo de modificación y no simplemente derogarla”, sostuvo.
La postura de la asociación
Desde la Asociación de Cuidacoches del Uruguay lamentaron la medida y estimaron que se trata del primer departamento en penalizar formalmente la actividad.
Miguel Álvarez, secretario de la organización, cuestionó el alcance de la resolución: “¿Hasta qué punto es legal? Le estás quitando un derecho a la gente. En Colonia se perdieron muchos puestos de trabajo y el trabajo del cuidacoche es gente que no consigue laburo, no les queda otra”.
Álvarez rechazó que se trate de mendicidad y defendió que “no es mendigar, sino brindar un servicio”. También advirtió que la aplicación práctica de la norma traerá nuevos conflictos: “Esta novela va a seguir, porque van a seguir cuidando coches y todos los días van a tener que llevar gente a la comisaría”.
La decisión abre ahora una nueva etapa en el debate sobre el uso del espacio público y el alcance de las competencias departamentales frente a una actividad extendida en varias ciudades del país.
