El legado imborrable de Robert Redford: un ícono del cine y la conciencia social

Adiós a Robert Redford: el ícono del cine que marcó generaciones

El mundo del cine está de luto tras el fallecimiento de Robert Redford, quien murió a los 89 años en su residencia de Utah. La noticia fue confirmada por su representante, Cindi Berger, quien informó que el actor falleció mientras dormía, rodeado de sus seres queridos. Aunque no se han especificado las causas exactas de su muerte, su partida deja un vacío inmenso en la industria cinematográfica.

Una carrera llena de éxitos

Robert Redford inició su trayectoria en la década de 1960, destacándose en Broadway y en la televisión antes de dar el salto al cine. Su papel en «Descalzos en el parque» junto a Jane Fonda en 1967 lo catapultó a la fama. Sin embargo, fue su interpretación en «Dos hombres y un destino» (1969), junto a Paul Newman, la que lo consolidó como una estrella de Hollywood. A lo largo de su carrera, participó en películas icónicas como «El golpe» (1973), «Todos los hombres del presidente» (1976) y «África mía» (1985).

Más allá de la actuación: director y fundador de Sundance

En 1980, Redford debutó como director con «Gente como uno», película que le valió el Oscar a la mejor dirección. Su pasión por el cine independiente lo llevó a fundar el Instituto Sundance en Utah, que posteriormente daría origen al Festival de Cine de Sundance, una plataforma esencial para cineastas emergentes y producciones independientes.

Compromiso con el medio ambiente

Además de su carrera en el cine, Redford fue un ferviente defensor del medio ambiente. Participó activamente en iniciativas para la conservación de la naturaleza y en la lucha contra el cambio climático. En 2016, el presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad en reconocimiento a su labor tanto en el ámbito artístico como en el activismo ambiental.

La partida de Robert Redford deja un legado imborrable en el cine y en la conciencia social. Su dedicación, talento y compromiso con causas nobles lo convierten en una figura que será recordada y admirada por generaciones venideras.