El MEC confirmó que ya no continuará con la prueba Docente Acreditado. Las autoridades consideran que la profesionalización debe darse mediante una nueva Universidad de la Educación, cuyo proyecto será enviado al Parlamento este año.
El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) resolvió poner fin a la prueba Docente Acreditado, el mecanismo impulsado por el gobierno anterior para otorgar un valor equivalente a un título universitario a maestros/as y profesores/as. Con la publicación de los resultados de la última edición, la herramienta queda sin continuidad, mientras la actual administración coloca el foco en la creación de una Universidad de la Educación.
“El camino que hemos elegido es la Universidad de la Educación”, afirmó la subsecretaria de Educación y Cultura, Gabriela Verde, al explicar el cambio de enfoque. La jerarca sostuvo que el objetivo es avanzar hacia “un plan integral” que permita que los docentes obtengan un título universitario cuando la nueva institución pueda instalarse. “Esperamos que sea pronto, porque es un proyecto nacional y de grandes acuerdos”, agregó.
Desde el MEC señalaron que esta decisión ya había sido transmitida durante la transición. “No es el camino que el gobierno quiere para la profesionalización docente… por eso desafectar estas pruebas de acreditación”, dijo Verde.
El Director Nacional de Educación, Gabriel Quirici, subrayó que quienes ya realizaron la prueba no perderán su validez. “Toda prueba realizada se va a valorar”, sostuvo, y explicó que se trabaja en un informe técnico para definir su puntaje en llamados y concursos. “No se deja sin efecto, pero no se continúa la política”, aclaró.
Quirici insistió en que el objetivo es avanzar hacia una tercera universidad pública dedicada a la formación docente. El proyecto de ley será enviado al Parlamento una vez concluida la discusión presupuestal. “Entendemos que ese proyecto habilita una formación docente universitaria en todo el país, de manera descentralizada”, señaló. Según dijo, permitiría que los estudiantes comiencen su vida universitaria en su departamento y luego articulen con la UTEC o la UdelaR.
El jerarca también destacó la baja participación en la prueba Docente Acreditado como uno de los factores que respaldan el cambio de estrategia. “De más de 70.000 docentes que hay, no llegamos al 7% de los docentes”, indicó.
