La remoción de Jorge Curbelo desató críticas en la oposición, que reclama explicaciones al directorio del organismo.
La decisión de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) de cesar a Jorge Curbelo como director técnico del Hemocentro Regional de Maldonado generó una fuerte reacción en el ámbito político y sanitario, especialmente entre legisladores de la oposición.
Curbelo se desempeñaba en el cargo desde la inauguración del centro en 2009, institución que con los años se consolidó como referencia en la producción de hemocomponentes y en el sistema de transfusiones. Pese a ese recorrido, las autoridades resolvieron su destitución, lo que tomó por sorpresa a distintos actores vinculados a la salud.
El médico optó por no hacer declaraciones públicas, aunque en un mensaje dirigido a funcionarios —difundido por el periodista Marcelo Gallardo— expresó: “Creo que a esta altura nadie duda de lo que significa el Hemocentro para mí y lo que he peleado y luchado para que el Hemocentro sea la referencia nacional e internacional”.
En esa comunicación también aludió a dificultades presupuestales, señalando que el denominado “Hemobus”, utilizado para promover la donación de sangre en distintos puntos del departamento, actualmente solo puede operar una vez por semana debido a recortes.
Desde el oficialismo, el director de ASSE Daniel Olesker explicó que la decisión respondió a una “pérdida de confianza” en el vínculo con el directorio y la gerencia general. “Hay una serie de actitudes poco alineadas con la organización de una estructura como la de ASSE”, afirmó en diálogo con Canal 5. Además, relativizó el peso de las gestiones individuales: “Las gestiones dependen de las estructuras que se gestan para ello y no de las personas”.
La medida provocó cuestionamientos desde la oposición. El diputado del Partido Nacional Federico Casaretto calificó la resolución como “otra desacertada decisión” del organismo y anunció que solicitó convocar al directorio de ASSE a la Comisión de Salud Pública para que brinde explicaciones.
En la misma línea, el senador Sebastián Da Silva comparó el caso con la destitución del médico José Leborgne en 2005 durante el gobierno de Tabaré Vázquez, y cuestionó duramente la medida.
Por su parte, el senador colorado Robert Silva también se sumó a las críticas: “Poco importa el profesionalismo, poco importa el buen desempeño. Llegan las nuevas autoridades partidarias y cambian sin argumentos a responsables de importantes servicios”, expresó, al tiempo que lamentó la salida de quien consideró parte de “una obra espectacular” construida junto a la comunidad.
La polémica continúa escalando mientras se aguardan eventuales explicaciones oficiales en el ámbito parlamentario.
