Bergara: “El desencadenante de los hechos no fue la picada, sino un conflicto entre clanes familiares”

El Intendente de Montevideo afirmó que el ataque a tiros en el Parque Rodó fue un acto de represalia vinculado a enfrentamientos entre bandas asociadas al narcotráfico. Además, defendió los controles realizados por la comuna en la zona.

El Intendente de Montevideo, Mario Bergara, aseguró que la balacera ocurrida en la madrugada de este viernes en las canteras del Parque Rodó, que dejó un niño de 12 años asesinado y varios heridos, no tuvo como origen las picadas, sino un conflicto entre clanes familiares vinculados al narcotráfico.

Tras comunicarse con el Jefe de Policía de Montevideo, Alfredo Clavijo, Bergara explicó que el ataque habría sido una represalia por el quíntuple homicidio ocurrido hace dos semanas en el barrio El Monarca, próximo a Villa García.

“El desencadenante de los hechos trágicos de anoche no fue la picada en sí mismo, fue un conflicto entre clanes familiares. Eran como un acto de venganza a un hecho que ocurrió días atrás en El Monarca. Ante la averiguación de que integrantes de la otra banda estaban ahí en las picadas es que se generaron hechos de tanta violencia, tan desgraciados”, expresó el Intendente.

Bergara agregó que, según la información proporcionada por el Jefe de Policía, el trasfondo del hecho está relacionado con disputas entre grupos familiares ligados al tráfico de drogas.

“La raíz de esta problemática de violencia está en el enfrentamiento de clanes familiares vinculados al tráfico de droga”, sostuvo.

Defendió los operativos de control

Consultado por las críticas de vecinos que aseguran no ver controles en la zona, el Intendente defendió el trabajo realizado por la Intendencia de Montevideo.

Indicó que, durante el último año, la comuna llevó adelante más de 260 operativos de fiscalización, de los cuales 63 se realizaron específicamente en las canteras del Parque Rodó, lo que representa un promedio superior a un operativo semanal.

Asimismo, señaló que desde fines del año pasado la Intendencia coordina acciones con la Policía y la Prefectura para reforzar los controles.

“La coordinación se hace cada vez más imperiosa. Pero hay operativos”, afirmó.

No obstante, reconoció que durante la noche del ataque no se estaba desarrollando ningún operativo en el lugar.

“Estamos con un número de motos incautadas enormes, no dan abasto los galpones de la Intendencia. Anoche no había un operativo. Las picadas ocurren cuando las circunstancias lo permiten”, señaló.

 

Con información de Subrayado. 
Derechos de imagen de portada a quien corresponda.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *