Recibió dos impactos de bala tras una ráfaga de 18 disparos; investigan el caso como intento de homicidio.
Un hombre de 42 años resultó gravemente herido tras ser atacado a tiros frente al Hospital Piñeyro del Campo, en el barrio La Unión, en un episodio ocurrido en la madrugada de este martes.
El ataque se produjo a las 00:03, en momentos en que se realizaba el recambio de turnos del personal del centro de salud. Según consta en un registro de audio al que accedió Subrayado, los agresores efectuaron al menos 18 disparos desde un vehículo en movimiento.
La víctima había llegado en una camioneta para buscar a su esposa, funcionaria del hospital, cuando un automóvil se aproximó y desde su interior comenzaron a disparar con un arma de fuego. Tras el ataque, la mujer salió a asistirlo y en ese momento descendió del vehículo un hombre encapuchado, vestido con ropas oscuras y un chaleco con la leyenda Policía. De acuerdo a registros de cámaras, el atacante volvió a apuntar con un arma larga, aunque no efectuó nuevos disparos y se dio a la fuga.
El herido fue trasladado al cercano Hospital Pasteur, donde se le diagnosticaron dos impactos de bala (uno en la zona lumbar y otro en la axila). Posteriormente fue derivado a una mutualista, donde permanece internado en CTI en estado grave.
A unas diez cuadras del lugar, en la intersección de Manuel Abella y Lombardini, la Policía encontró el vehículo utilizado por los atacantes, incendiado. El fuego fue controlado por vecinos de la zona.
En la escena del ataque, Policía Científica relevó la camioneta con múltiples impactos, 18 casquillos calibre 9 milímetros, un proyectil deformado, manchas de sangre y un celular. En el lugar donde fue abandonado el auto también se incautaron otros elementos, incluyendo un casquillo y un teléfono.
El caso es investigado por la Zona Operacional II y fue derivado al Departamento de Homicidios de la Dirección de Hechos Complejos, mientras se sigue de cerca la evolución del herido.
Reclamo por seguridad
Trabajadoras del Hospital Piñeyro del Campo reclamaron medidas de seguridad tras la balacera y advirtieron que este tipo de episodios son frecuentes en la zona.
Isabel Pintos, integrante de la comisión interna, señaló a Arriba Gente de Canal 10 que al retirarse de su turno escuchó una ráfaga de disparos y luego se enteró del ataque. Indicó que la calle Larravide “siempre fue complicada” y que el área históricamente ha estado desprotegida.
Pintos solicitó mayor presencia policial en los horarios de entrada y salida del personal, así como la instalación de una guardia en la puerta del hospital.
“Los tiroteos son frecuentes, se escuchan cercanos. No tenemos protección ninguna”, afirmó.
Por su parte, Ana María Díaz, del sindicato del hospital, indicó que mantienen negociaciones con el Ministerio del Interior y cuestionó la falta de respuestas. Señaló que el episodio ocurrió sin un médico disponible de inmediato y sin servicio de custodia policial 222.
“La vigilancia externa está sin arma. Queremos seguridad, queremos llegar a nuestras casas con vida. Por favor, háganse cargo y hagan algo”, expresó.
