El Ministro de Educación sostuvo que la regulación pedagógica es “la herramienta más adecuada” para abordar el uso de dispositivos electrónicos en las aulas y pidió evitar generalizaciones.
El Ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, afirmó que la Administración Nacional de Educación Pública (Administración Nacional de Educación Pública) debería avanzar en la regulación del uso de celulares en clase, al considerar que esa es “la herramienta más adecuada” para enfrentar el impacto de los dispositivos en los aprendizajes.
“ANEP juega un rol en esto. Creo que es un tema de debate universal muy importante que nos está golpeando fuerte, que afecta a los aprendizajes […] Ahora, lo que tenés que definir es cuál es la mejor herramienta. Entiendo que la más adecuada pasa por que la ANEP regule el uso”, expresó Mahía en rueda de prensa, según consignó el periodista Leonardo Sarro.
El jerarca sostuvo que “el camino debería ser la regulación” y no la prohibición total de los dispositivos en las aulas. En ese sentido, consideró que una restricción más estricta podría aplicarse en Educación Inicial y Primaria debido a las edades de los alumnos.
“De 12 años en adelante la regulación pedagógica —esto es que el docente, hasta determinado punto, diga ‘este dispositivo sirve en función de los contenidos que estoy trabajando’— es el camino que personalmente entiendo que hoy hay que transitar”, manifestó.
Consultado sobre la situación en los centros privados, Mahía indicó que ya existen experiencias tanto en instituciones públicas como privadas donde se implementaron mecanismos de regulación del uso de celulares y otros dispositivos electrónicos.
Además, el Ministro remarcó la importancia de no aplicar medidas uniformes para todos los contextos educativos del país.
“No es la misma la realidad de los estudiantes que concurren al Santa Elena, o a un liceo de Paysandú o de Las Piedras”, ejemplificó.
En esa línea, advirtió que establecer disposiciones generales mediante una ley podría afectar la libertad didáctica y pedagógica de cada institución.
“Cuando vos ponés algo que es general como una ley, podés perder la libertad didáctica o pedagógica que te da atender las distintas realidades según los territorios, los niveles socioeconómicos y culturales de los estudiantes”, concluyó el titular del MEC.
