El Presidente Marcelo Metediera planteó ajustes ante el aumento de velocidad de estos vehículos y propone un registro vinculado a los usuarios
El Presidente de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev), Marcelo Metediera, respaldó la intención de avanzar hacia una regulación más estricta para los monopatines eléctricos, aunque descartó la implementación de matrículas o patentes para este tipo de vehículos.
Metediera explicó que ya existe una normativa vigente desde 2020 para los vehículos de movilidad personal, pero advirtió que quedó desactualizada frente a los nuevos modelos que circulan actualmente.
“Esa normativa era para monopatines que tenían una velocidad máxima de 25 km/h. Hoy estamos teniendo dispositivos que alcanzan hasta 60 km/h o más, incluso por encima de los límites permitidos en zonas urbanas”, señaló.
La reglamentación actual establece, entre otras obligaciones, el uso de casco y chaleco reflectante. Sin embargo, desde la Unasev consideran necesario avanzar en nuevas medidas.
Entre los cambios en estudio, mencionó la posibilidad de fijar edades mínimas para conducir, definir con mayor claridad por dónde deben circular estos vehículos y fortalecer los controles. En ese marco, planteó que el Congreso de Intendentes tenga un rol clave en la actualización de la normativa.
Registro sí, patente no
Consultado sobre la posibilidad de exigir matrícula, Metediera fue enfático: “No estoy hablando de matrícula y mucho menos de patente”.
En cambio, propuso crear un sistema de registro que vincule cada monopatín con una persona responsable. “Estos vehículos tienen un número de importación o registro que sería bueno asociar a alguien, para que esa persona asuma la responsabilidad en el tránsito”, explicó.
El jerarca indicó además que ya mantiene contactos con distintos actores a nivel nacional para avanzar en estos cambios. “Hemos tenido intercambio con el Congreso Nacional de Ediles y con Juntas Departamentales del interior, donde hay preocupación por esta situación”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que también se trasladó la inquietud al Congreso de Intendentes, con el objetivo de impulsar una actualización normativa acorde a la realidad actual del tránsito.
